This is an archive copy of wikilivres.ca as of 18 February 2017 (from the WikiTeam dump). The original site is closed.
Pierrot
| Pierrot escrito por Casimiro Prieto Costa |
| Publicado en el « Almanaque Sud-americano para 1901 » ~ Ortografía original. ~ (¹) |
Pierrot, después de ponerse su albo traje, que parecía formado por rayos pálidos de luna, y salpicado de lunares rojos, como ósculos impresos por unos labios sangrientos, pintóse con albayalde su cara escuálida, encasquetóse su sombrero blanco y fué á despedirse de Pierrette, con quien había tenido una agria disputa, llena de recriminaciones y reproches, resuelto á buscar aventuras solo en esa noche de carnaval.
Pierrot, que había nacido de una carcajada sonorosa de timbre de cristal, en una noche obscura, muy obscura, algo así como la noche que llevaba en su alma, iba triste y vagaba por los boulevards de París, entre el bullicio de las máscaras, entre el eco de las músicas y entre los taponazos de las botellas de champagne que se descorchaban con estrépito.
La alegría, los gritos crecían, se multiplicaban; las serpentinas cruzaban por los aires con crujidos de seda de Pekín, que como hilos de un teléfono ideal llevaban las trepidaciones eléctricas de las manos que las arrojaban; los confetti matizaban el pavimento de las avenidas, como si hubiesen llovido alas de mariposas multicolores, y las músicas subían por los aires, y el pueblo reía, y la diosa Locura triunfaba.
Pierrot, que había desdeñado el brazo que le brindara Manón, la fleur des boulevards; que se había esquivado de Margot, la virgen blonda de los cabarets de restanrants; que había contestado de mala manera al saludo afectuoso de Colombina, llevaba en su alma muchas tristezas, muchas nostalgias. Se acordaba de Pierrette, que había quedado sola en su casita blanca, llorosa en aquel nido de tórtolas que ambos tenían, mientras él vagaba errabundo por las calles, tratando de disipar penas, de anonadarse, de embriagarse en la alegría que flotaba en la atmósfera; pero inútilmente, porque Pierrot iba sin su alma, y Pierrot sin su alma no era Pierrot. Ya las más bellas damas no le buscaban, no le festejaban, ni ¿para qué? ¡si demasiado sabían que Pierrot no reiría, no haría piruetas, ni lanzaría á los espacios los sonidos que dormían en sus cascabeles de cristal!
Decidido á poner fin á su situación angustiosa, se dirigió á su casa, pidióle de rodillas perdón á Pierrette, que con risas infantiles se lo otorgó entre abrazos y caricias, y ambos cogidos del brazo, enarbolando bien alto una botella de champagne, salieron por las calles de París cantando la canción de la Alegría, bailando locos de contento entre las risas y aplausos del público, que contemplaba gustoso la resurrección de Pierrot, entre el vuelo de las serpentinas que cruzaban por los aires con crujidos de seda de Pekín y entre confettis que matizaban el pavimento de las avenidas como si hubiesen llovido alas de mariposas multicolores...
Buenos Aires, 1900.
| This work is in the public domain in countries where the copyright term is the author's life plus 50 years or less, but may still be copyrighted in the USA and some countries in Europe. It is the responsibility of the user to determine whether the works are in the public domain in his or her respective country. |