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Impresiones americanas/24

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XXIII Impresiones americanas
escrito por Rafael Conte Mayolino
XXV



Buenos Ofícios


‎En el famoso restaurant Sherry se celebró el sábado un banquete político de la más alta significación.

‎La fiesta fué dada en honor de Monsieur Jules Cambón, embajador de Francia en los Estados Unidos, que acaba de ser trasladado, con idéntico cargo, á España.

‎Todo cuanto vale y brilla en esta inmensa república de Yankilandia se hallaba presente. Mr. Roosevelt no pudo asistir; pero envió un mensaje de simpatía al ilustre huésped, expresándole la profunda pena que le causaba el verse privado del placer de sentarse con él á la mesa.

‎La nota más saliente del banquete fué el brindis del Secretario de la Guerra, Mr. Elihu Root, quien no tuvo empacho en declarar que levantaba su copa y bebía « a la salud del distinguido embajador á cuyo tacto, discreción, buena fe y sabiduría, debieron los Estados Unidos el haber logrado evitar GRAVÍSIMAS COMPLICACIONES cuando esta república, IMPULSADA POR LA FUERZA DE LAS CIRCUNSTANCIAS, tuvo que hacer la guerra Á España ».

‎Y anadió Mr. Root:

‎Y cuando lleguéis á la Península Ibérica, señor embajador, vos que sois nuestro amigo y el amigo de los españoles, haréis llegar sin duda hasta nuestros dignos, valerosos é hidalgos adversarios de ayer, la expresión más sincera de la profunda simpatía que por ellos y por su heroica patria sentimos los americanos. »




‎Puede asegurarse que fué Monsieur Cambón el hombre que tuvo en sus manos la suerte de España. Una sola palabra suya basto para decidir al gobierno de Francia á permanecer neutral. Y España, falta de la ayuda de su poderosa hermana de allende el Pirineo, vió sus escuadras destruídas, sus ejércitos vencidos y su imperio colonial arrebatado.

‎Resultado de todo esto: una comilona en casa de Sherry, grandes demostraciones de simpatía, vigorosos apretones de mano, las mayores muestras de carino que jamás han dado los americanos á un diplomático extranjero. Todo lo cual me parece lógico.

‎Ahora bien: cualquiera se figura que los espanoles quieren mal á Monsieur Cambón. Pues no hay tal: el afortunado embajador ha sido ya condecorado por el Gobierno de Madrid con varias cruces y cintas, y ahora se le traslada á España, á petición de los mismos españoles, que quieren tener bien cerca, según declara un periódico de la Villa y Corte, «al hombre ineditísimo que sirvió de intermediario en las negociaciones de paz».




‎MORALEJA: Cuando encontréis en la calle á un hombre fuerte pegándole d uno débil y raquítico, poneos de parte del primero, que de ese modo obtendréis la amistad del poderoso y os granjearéis la gratitud eterna del abofeteado.


‎New York, Noviembre de 1903.