This is an archive copy of wikilivres.ca as of 18 February 2017 (from the WikiTeam dump). The original site is closed.
Impresiones americanas/29
| XXVIII | Impresiones americanas escrito por Rafael Conte Mayolino |
XXX |
Come in, sir, come in how do you do?
— Señor Secretario...
— Déjese de títulos altisonantes, my friend: llámeme « Mr. Taft » á secas.
— Oh, ver y well! how do you do, Mr. Taft?
— Very well, tliank you: delighted!, como dice mi buen amigo Teddy.
— ¿Quién?
— Hombre!, Teodoro, el Presidente, Roosevelt, en una palabra. Ya sabe usted que ha puesto de moda entre los políticos y diplomáticos de mi país esta expresión: delighted. Yo sólo la empleo en ciertos y determinados casos: cuando tengo verdadero gusto de ver á una persona: á usted, por ejemplo: ¡Delighted to see you, my friend! Y, á propósito, ¿cómo se llama usted?
— Fulano de Tal.
— Ah, sí; ¡qué memoria la mía!... de Tal, el dear señor de Tal; how do you do, mister de Tal? I am delighted to see you! ...
— Desearía saber...
— Sí, ya comprendo: cómo está mi esposa, ¿no es eso?
— Eh?
Vaya, hombre, vaya!, ustedes los chicos de la prensa habanera son siempre tan amables, tan corteses, tan galantes con las damas. Pues bien, Mrs. Taft y yo nos reuniremos en Puerto Rico. Usted no puede tener una idea de lo mucho que ha sentido ella el verse privada del placer de venir á la Habana, para dar personalmente las gracias á los repórters, por las muchas finezas y atenciones que le dispensaron; pero no importa! aquí estoy yo para eso. Thank you, my friend, thank you, very much! Y ¿qué tal marcha su periódico? Supongo que muy bien: oh! su periódico es uno de los que leo con más gusto desde que llegué á la Habana. ¿Cómo se titula su periódico, my friend?
— ¿Y qué me dice de los gallos?
— Ah!, sí, los gallos, jé, jé, jé! los gallos... los roosters, que decimos en inglés: es un animal muy simpático el gallo: ¿no opina usted lo mismo my friend? A mí no deja de gustarme; pero prefiero los pollos tiernos, spring chickcns, que decimos por allá. Y ¡qué ricamente los prepara Sherry! ¿Se acuerda usted de Sherry, my friend?
— Sí; pero yo no me refiero á eso, Mr. Taft: lo que deseo que me diga es algo sobre las peleas de gallos.
— Oh!, las peleas de gallos, en!, jé, jé, jé!, las peleas de gallos. . . cock ftghts. Me han dicho que una parte del pueblo cubano es algo aficionada á ese sport. Yo, por mi parte, prefiero el base-ball. Y, á propósito de base-ball, ¿qué tal anda el Jai- Alai?
— Quisiera conocer su opinión sobre el problema cubano.
— Eh! who knows!: recuerde usted que yo acabo de llegar y que apenas si he tenido tiempo para cambiar impresiones con Mr. Magoon.
— Me parece, sin embargo, que...
— Venga á verme cada vez que lo desee. Yo siempre tengo mucho gusto en verlo á usted, mister de Tal.
— Y de las elecciones, qué?
— Bien, qué?
— Eso pregunto yo.
— Y yo.
— ¿Se celebrarán en breve?
— Es probable.
— ¿En Octubre?
— No es difícil.
— ¿Se demorarán, acaso, hasta Diciembre?
— Tal vez.
— ¿Y entre tanto?
— ¡Oh!, entre tanto! qué simpático es usted! Ahora tengo que salir en automóvil con Magoon. ¿Quiere usted acompañarnos, mister de Tal? No deje de volver á verme. Good day, my friend, good day. I am delighted to see you!.
Y Mr. Taft sube al automóvil, donde ya le aguarda Magoon, y en el que, por consiguiente, apenas queda sitio para el chauffeur.
Todo el que diga que ha logrado sacarle más al sonriente secretario de Roosevelt, falta abiertamente á la verdad.
Habana, Noviembre de 1907.